Un homenaje. A ella. A todas. A las memorias que se transforman en algo nuevo.
1974
Mi mamá tenía un par de aretes que siempre me fascinó.
Los usaba en ocasiones especiales, y para mí eran sinónimo de elegancia, de fuerza, de todo lo que una mujer podía ser. Los veía en el espejo, jugaba con sus joyas, crecí rodeada de belleza hecha con intención.
1974 nace de ese recuerdo.
No es solo una fecha — es un homenaje a ella, a todas las mujeres que nos formaron, a las memorias que siguen vivas en cada detalle. Esta colección reinterpreta una joya del pasado para hacerla presente: en cada gesto, en cada look, en cada historia que tú eliges contar.
Una joya que brilló antes. Y vuelve a brillar hoy.